El colectivo Cantabria contra la tauromaquia ha convocado dos protestas para los días viernes 24 y sábado 25 de julio, a las 17:30 horas, con concentraciones frente a la Plaza de Toros de Santander, a la que el colectivo denomina «Plaza de Torturas». Las movilizaciones coinciden con la celebración de la Feria de Santiago 2026, que se desarrolla desde el pasado 18 de Julio y se prolongará hasta el Domingo 26.

La organización ha hecho un llamamiento a la sociedad cántabra para reclamar la abolición de la tauromaquia y la celebración de unas «fiestas sin sangre». En su comunicado, el colectivo denuncia que estos festejos se mantienen gracias a «mecanismos de respiración asistida» y al apoyo económico público del Ayuntamiento de Santander y de otras administraciones locales, y reclama que esos recursos se destinen a políticas culturales y servicios públicos.

El contrato de la Feria taurina, en el centro de la polémica

El colectivo también cuestiona el procedimiento de contratación de la feria. El Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales (TACRC) anuló la prórroga del contrato de 2025 adjudicado a Lances de Futuro, empresa que elaboró y comercializó el cartel de 2026. Sin embargo, el Tribunal Superior de Justicia de Cantabria (TSJC) suspendió cautelarmente el pasado 10 de julio la ejecución de esa resolución, después de que el Consejo de Administración de la Plaza de Toros solicitara medidas cautelares. Esta decisión permitió mantener la feria en las fechas previstas mientras se resuelve el fondo del recurso.

Críticas al «Abono Joven» para menores de edad

Por otra parte, Cantabria contra la tauromaquia critica la promoción de la asistencia de menores mediante el denominado «Abono Joven». El colectivo recuerda que el Comité de los Derechos del Niño (CDN) de Naciones Unidas se pronunció en febrero de 2026 sobre la exposición de niños, niñas y adolescentes a la violencia asociada a los festejos taurinos.

En sus observaciones finales sobre España, el Comité expresó su preocupación porque los menores continúan presenciando violencia y muerte en estos espectáculos. El organismo recomendó establecer, tanto a nivel estatal como autonómico, una edad mínima de 18 años para participar en eventos, festivales y escuelas taurinas, sin excepciones. Además, pidió campañas de sensibilización dirigidas a responsables públicos, medios de comunicación y población general sobre los efectos negativos de esta violencia en la infancia.

Comparación con la interrupción del Bibliobús

El colectivo relaciona esta política institucional con otras decisiones culturales, como el anuncio de junio sobre la interrupción temporal del Bibliobús de Cantabria, un servicio que acerca libros a localidades sin biblioteca pública. Según la Sociedad Regional de Cultura y Deporte, el servicio será internalizado y la suspensión se limitará al tiempo necesario para reorganizarlo. El Bibliobús cuenta con 16 rutas y atiende periódicamente a 45 localidades.

En este sentido, la organización pone como ejemplo el Valle de Iguña, donde afirma que se celebran dos encierros taurinos anuales mientras no existe una biblioteca. A su juicio, esta comparación refleja una prioridad presupuestaria que favorece los festejos taurinos frente al acceso a la cultura, especialmente en zonas rurales.

Cantabria contra la tauromaquia considera que Santander constituye el principal foco de estos actos en la comunidad y denuncia un gasto público «opaco» e «injustificable». También sostiene que la afluencia a las plazas se impulsa mediante entradas regaladas, bonos reducidos y campañas promocionales sostenidas con fondos públicos. La organización afirma que mantendrá su actividad de denuncia y las movilizaciones contra la tauromaquia en Cantabria.

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