CSIF ha denunciado la falta de equipos de protección individuales (EPI) para los policías locales de Santander, tales como cascos antidisturbios y chalecos antibalas y reflectantes, y la asignación de servicios unipersonales durante la festividad de la Semana Grande.
La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha registrado un escrito de requerimiento formal y urgente dirigido al Ayuntamiento de Santander en el que denuncia la grave situación de inseguridad laboral que padecen los agentes de la Policía Local durante eventos de gran afluencia, especialmente en las próximas Fiestas de Santander y el acto del chupinazo.
En el documento, al que ha tenido acceso esta redacción, el sindicato alerta de que la asignación sistemática de servicios unipersonales —sin compañero de apoyo— y la carencia de Equipos de Protección Individual (EPI) como cascos antidisturbios, chalecos antibalas o chalecos reflectantes suponen un incumplimiento directo de la normativa vigente en materia de prevención de riesgos laborales.
CSIF fundamenta su reclamación en el artículo 42 de la Ley 9/2022, de Coordinación de Policías Locales de Cantabria, que establece el derecho de los agentes a prestar servicio en condiciones adecuadas de seguridad y prohíbe los servicios unipersonales salvo justificación motivada. En eventos masivos, señala el sindicato, no concurre esa excepción, ya que la previsibilidad de incidentes y la necesidad de auxilio inmediato convierten al binomio en la unidad mínima operativa.
Asimismo, el escrito recuerda que el artículo 43 de la misma ley y el artículo 48 de la Ley 4/2013 imponen a la corporación local la obligación de proporcionar vestuario y equipo adecuado al puesto de trabajo. La ausencia de estos elementos, añade, incrementa el estrés laboral y la sensación de indefensión de los agentes, lo que debería ser objeto de una evaluación específica de riesgos psicosociales conforme al Criterio Técnico 104/2021 de la Inspección de Trabajo.
El sindicato subraya que el déficit de efectivos no puede utilizarse como excusa para reducir la seguridad de los funcionarios, y advierte de que la persistencia de estas prácticas podría derivar en responsabilidades administrativas, patrimoniales e incluso penales para quienes las ordenen o consientan.
Entre las peticiones concretas que CSIF traslada al Consistorio figuran:
- La supresión inmediata de todos los servicios unipersonales en puntos de control, cortes de vía y patrullas durante las Fiestas de Santander y eventos análogos, con asignación obligatoria de binomios (2 o más policías y no uno solo como ahora).
- La dotación urgente de EPI completos y homologados para toda la plantilla operativa.
- La prohibición expresa de asignar servicios en zonas de gran afluencia o riesgo a agentes que no dispongan de todos los equipos de protección necesarios.
- La revisión y actualización de la Evaluación de Riesgos Laborales para eventos masivos, con participación de los delegados de prevención.
El sindicato ha dado al Ayuntamiento un plazo de tres días para dar una respuesta satisfactoria y adoptar las medidas solicitadas. De no ser así, CSIF anuncia que interpondrá denuncia ante la Inspección de Trabajo y Seguridad Social y ejercitará las acciones legales oportunas ante la jurisdicción contencioso-administrativa.
El escrito, fechado a 16 de julio de 2026, ha sido presentado por el delegado de la Sección Sindical de CSIF en el Ayuntamiento de Santander, y supone un nuevo capítulo en la tensión entre el sindicato y el equipo de gobierno local por las condiciones laborales de la Policía Local.
La alcaldesa responde
Gema Igual «desconoce» el escrito registrado en el Ayuntamiento por el sindicato CSIF, según ha comunicado en declaraciones a los medios durante la presentación de la Feria de Día.
La alcaldesa ha asegurado que el Consistorio «analizará» este requerimiento, como «se atienden todos y cada uno de los escritos que presenta cualquiera de los sindicatos de la Policía Local», y que posteriormente «algunos pueden ser y otros no, como en cualquier negociación», ha aclarado.
Ha afirmado que el Ayuntamiento está en proceso de «velar por la seguridad y mejorar las condiciones de todos y cada uno de los policías locales, aunque a algunos les venga mejor decir que no», y deriva toda responsabilidad al Jefe de la Policía Local porque «es quien organiza el servicio», ignorando que es ella quien ostenta la máxima responsabilidad y jefatura de la Policía local.
En este sentido, la regidora ha indicado que el Ayuntamiento está en el proceso de «velar por la seguridad y mejorar las condiciones de todos y cada uno de los policías locales, aunque a algunos les venga mejor decir que no».


