Los Sindicatos APLB-USO, CC.OO., CSIF, SIEP y UGT denuncian que el Ayuntamiento pretende afrontar el arranque de las fiestas con unos recursos policiales claramente insuficientes, repitiendo el patrón de desatención vivido en recientes eventos multitudinarios.

Las organizaciones sindicales alertan de que la falta de agentes en la calle compromete la seguridad ciudadana, la capacidad de respuesta ante emergencias y la propia integridad de los policías que prestarán servicio durante un evento que congregará a decenas de miles de personas.

Las organizaciones sindicales APLB-USO, CC.OO., CSIF, SIEP y UGT, con representación en la Policía Local de Santander, quieren trasladar públicamente su profunda preocupación ante la flagrante falta de previsión y la insuficiencia de efectivos policiales planificados para el operativo de este viernes 17 de julio, con motivo del Chupinazo de inicio de las Fiestas de Santander, así como para el conjunto del fin de semana.

Las organizaciones sindicales califican de «temeraria e irresponsable» la actitud del equipo de gobierno municipal al afrontar una jornada que congrega a decenas de miles de personas con un número de agentes en servicio claramente insuficiente, repitiendo situaciones ya denunciadas en otros eventos multitudinarios celebrados en la ciudad.

Una ciudad desatendida y con menor capacidad de respuesta

La realidad del servicio policial previsto para este viernes dista mucho de la imagen de seguridad que se pretende trasladar desde el Ayuntamiento. La escasez de efectivos obligará a concentrar prácticamente todas las patrullas disponibles en el entorno de la Plaza del Ayuntamiento y zonas anexas, reduciendo considerablemente la capacidad de respuesta en el resto de la ciudad.

Las organizaciones sindicales advierten de las siguientes consecuencias:

• Atención al ciudadano comprometida. La Sala del 092 podría verse saturada por el elevado volumen de avisos y la limitada disponibilidad de operadores y patrullas, dificultando la atención de emergencias, accidentes de tráfico, conflictos vecinales y otros requerimientos ordinarios.

• Menor control del tráfico y de la seguridad vial. Resultará muy complicado atender incidencias relacionadas con vados ocupados, estacionamientos indebidos, obstáculos para personas con movilidad reducida o realizar controles preventivos de alcohol y drogas en unas fechas de máxima afluencia de personas.

• Seguridad de los propios agentes. La falta de efectivos obliga, en numerosas ocasiones, a reducir los apoyos operativos y comprometer la seguridad con la que deben desarrollarse determinadas intervenciones, especialmente en un evento multitudinario donde cualquier incidente puede escalar rápidamente.

Una consecuencia directa de un conflicto que el Ayuntamiento sigue sin resolver

Las organizaciones sindicales recuerdan que esta situación no es un hecho puntual, sino la consecuencia directa del conflicto laboral que la plantilla mantiene con el Ayuntamiento desde hace meses, motivado por los reiterados incumplimientos de los acuerdos alcanzados y la falta de voluntad negociadora del equipo de gobierno.

La ausencia de servicios extraordinarios voluntarios, consecuencia de este conflicto aún sin resolver, ha puesto de manifiesto una realidad que los sindicatos vienen denunciando desde hace tiempo: la Policía Local de Santander carece de efectivos suficientes para afrontar con normalidad los grandes eventos que celebra la ciudad.

En lugar de abordar el problema desde el diálogo y la negociación, el Ayuntamiento continúa trasladando la responsabilidad a unos profesionales que siguen prestando servicio con absoluta dedicación, pese a la falta de medios y de planificación.

«La seguridad no puede depender de la buena voluntad de la plantilla»

Las organizaciones sindicales recuerdan que la profesionalidad y el compromiso de los agentes no pueden suplir indefinidamente la falta de planificación de la Administración.

«Nuestra obligación es proteger y auxiliar a la ciudadanía, y seguiremos haciéndolo con la máxima profesionalidad. Pero la seguridad de Santander no puede depender permanentemente del esfuerzo extraordinario de los policías ni de la improvisación de quienes tienen la responsabilidad de planificar el servicio.»

Por ello, APLB-USO, CC.OO., CSIF, SIEP y UGT exigen al Ayuntamiento de Santander la convocatoria urgente de una mesa de negociación real que permita resolver el conflicto existente, recuperar la normalidad en el servicio y dotar a la Policía Local de los efectivos, medios y condiciones que merece una ciudad como Santander.

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