La depuradora de aguas residuales de San Román de la Llanilla, que da servicio a cerca de la mitad de la población de Cantabria, ha encadenado este verano una oleada de quejas vecinales por los malos olores que, según denuncian los residentes, han alcanzado este año una intensidad inusitada. El malestar ha trascendido el entorno inmediato de la instalación y se ha extendido a barrios como Monte, donde los vecinos aseguran que el hedor les impide incluso ventilar sus viviendas.
En paralelo, el Gobierno de Cantabria, a través de la empresa pública MARE, ha licitado el contrato de operación y mantenimiento de la EDAR de San Román por un importe de 15,3 millones de euros para los próximos cinco años, un paso que el Ejecutivo autonómico enmarca en su estrategia para modernizar las infraestructuras hidráulicas de la región.
Un verano de olores «insoportables»
Los residentes de San Román llevan semanas denunciando unos olores que describen como «fétidos» y «nauseabundos». Según explican, la situación lleva varias semanas siendo crítica, pero en los últimos días se ha vuelto «insoportable». El calor ha contribuido a intensificar el hedor, aunque los vecinos coinciden en que ni la bajada de temperaturas ni los episodios de lluvia han logrado disipar el fuerte hedor.
Huele peor que nunca, y todo ello con casas cerca de la depuradora. Ha empeorado en los últimos días, con olores fétidos. Los vecinos esperan que se haga algo pronto porque es muy incómodo y se huele a bastante distancia de la depuradora, por ejemplo, el hedor se llega a notar a ciertas horas en el entorno de La Albericia y las Calles Foramontanos y Mateo Escagedo Salmón, por encima del Túnel de La Albericia en la S-20.
El hedor afecta a zonas cada vez más alejadas a la Depuradora
El malestar no se limita a las inmediaciones de la planta. Los vecinos de Monte, un barrio donde el metro cuadrado supera los 5.500 euros, también han alzado la voz. Denuncian que el hedor llega a percibirse desde puntos cada vez más alejados de la depuradora y que los cambios en la dirección del viento hacen que los olores alcancen distintas zonas. Según trasladan, abrir las ventanas supone en muchos momentos llenar las casas de un hedor difícil de soportar, mientras que los jardines y espacios exteriores llegan a quedar impregnados de un olor que describen como nauseabundo.
José Ruiz, vocal de la asociación San Román en Acción, confirma que las quejas han sido constantes todo el verano: «Cada vez que cambia el viento de sentido llega el aviso de los vecinos de las zonas afectadas». Ruiz añade que «este año está siendo peor que otros y se nota desde zonas más alejadas». Además, no solo se percibe en las proximidades de la depuradora: «También se nota mucho el olor en las calles por las que hay conducciones del saneamiento autonómico».
La respuesta del Gobierno: 15,3 Millones de inversión y un sistema de desodorización
La directora general de Aguas, María Tejerina, ha confirmado que desde la Consejería de Medio Ambiente están tratando de resolver la situación «cuanto antes», acelerando la implantación de un nuevo sistema de desodorización que ya tenían previsto. Según ha explicado, el pliego que ha salido a licitación ya incluye este sistema y se intentará agilizar su puesta en marcha.
El contrato para la operación y mantenimiento de la EDAR de San Román, licitado por el Gobierno de Cantabria a través de MARE, asciende a 15,3 millones de euros para los próximos cinco años. Además de las labores ordinarias de explotación y conservación, contempla inversiones iniciales obligatorias cercanas a los 2 millones de euros.
Entre las principales actuaciones previstas figuran diversas mejoras en la línea de tratamiento de fangos, valoradas en más de 772.000 euros, incluyendo la instalación de un nuevo sistema de desodorización destinado a minimizar los olores generados por la depuradora y favorecer una mejor integración de la infraestructura en su entorno urbano y residencial.
En relación con los olores, El Consejero de Fomento, Vivienda, Ordenación del Territorio y Medio Ambiente, Roberto Media, ha señalado que «la nueva desodorización permitirá reducir de forma significativa las molestias por olores que durante años han trasladado los vecinos y contribuirá a una mejor integración ambiental de la depuradora».
Una infraestructura estratégica para el 50% de la población de Cantabria
La depuradora de San Román desempeña un papel fundamental en el sistema de saneamiento del área central de Cantabria, al recibir actualmente las aguas residuales de la práctica totalidad de la población de Santander, Camargo, El Astillero, Santa Cruz de Bezana y Piélagos. En conjunto, estos cinco municipios concentran aproximadamente la mitad de la población de la comunidad autónoma. Las aguas residuales llegan hasta la instalación a través de una red integrada por 17 estaciones de bombeo distribuidas por los cinco términos municipales.
Los turistas tienen parte de la culpa
A la presión demográfica se suma el fuerte crecimiento de la actividad turística en la zona. Durante 2025, los establecimientos hoteleros de estos municipios registraron 757.916 viajeros y más de un millón de pernoctaciones, con un incremento del 15% en el turismo internacional. A ello se añade el auge de las viviendas de uso turístico: solo Santander concentraba a mediados de 2025 el 30,23% de toda la oferta vacacional de Cantabria, con 5.827 plazas.
La combinación de población residente y turística sitúa a la depuradora de San Román ante un reto constante. Los vecinos, mientras tanto, esperan que las soluciones anunciadas lleguen cuanto antes. «Lleva todo el verano siendo horrible, hacía tiempo que no olía tan mal», resume José Ruiz. La Dirección General de Aguas ha asegurado que el sistema de desodorización se instalará «en cuanto se pueda», aunque, como admite Tejerina, no puede resolverse «de hoy para mañana».


