• La Federación de Sanidad y Sectores Sociosanitarios de CCOO ha criticado el hostigamiento a los y las pacientes para que acudan al centro privado Santa Clotilde, con amenazas veladas de que si lo rechazan pueden eternizarse en las listas de espera o, incluso, salir de ellas.
  • La Plataforma en Defensa de la Sanidad Pública fue la primera en denunciarlo a principios de esta semana, tras conocer varios casos. Desde el Gobierno de Cantabria responden: «No tenemos constancia de ninguna baja en la lista de espera».
  • Arantxa Cossío (Secretaria Sanidad CCOO): “La realidad es una directriz impuesta que responde a la línea del Gobierno de Cantabria en su cambio de modelo, en su apuesta por la privatización a costa de desmantelar la salud pública de los y las cántabras y priorizar el beneficio del negocio privado”.

La Federación de Sanidad y Sectores Sociosanitarios de CCOO en Cantabria ha denunciado las malas prácticas del Servicio Cántabro de Salud (SCS) para reducir las listas de espera y le ha advertido que «no todo vale» para reducirlas.

Para la federación, sacar pacientes de las listas de espera no puede convertirse en un objetivo meramente estadístico. Cualquier derivación a otro centro debe producirse, únicamente, si el centro de referencia no dispone de los profesionales especialistas necesarios, o de medios y condiciones adecuados.

Del mismo modo, el centro concertado debe cumplir escrupulosamente con las garantías de calidad y seguridad propias de un servicio sanitario. No obstante, para CCOO lo que hay que hacer es financiar adecuadamente nuestro SCS para tener un servicio rentable y de calidad, empleando, por ejemplo, el dinero que se ha destinado al convenio singular del Hospital Santa Clotilde.

En este sentido, la representación sindical del personal de la sanidad en CCOO ha calificado como especialmente grave la instrucción enviada por correo electrónico a trabajadores y trabajadoras del SCS donde se indica que hay que advertir a los y las pacientes de que rechazar una derivación podría suponer la anulación de la prueba y su salida de la lista de espera, un hostigamiento intolerable.

El propio SCS ha reconocido la existencia de esa comunicación y lo ha achacado a ‘un error cometido por una persona que trabaja en admisión’ pero “de ninguna manera vamos a tolerar que se criminalice a los trabajadores de primera línea de una directriz que viene de arriba”, ha señalado Arantxa Cossío, secretaria general de la Federación de Sanidad y Sectores Sociosanitarios de CCOO en Cantabria, que ha añadido que “no consentiremos bajo ningún concepto que se culpabilice a las personas trabajadoras de a pie de los dictados o supuestos errores de quienes tienen las responsabilidades de gestión”.

Desde la federación se ha insistido en que las pautas de citación no las inventa el personal administrativo del servicio de lista de espera / citaciones de forma personal sino que las instrucciones y argumentarios provienen siempre de jefaturas y altos cargos directivos de la estructura sanitaria.

“Si una supuesta instrucción incorrecta ha llegado a la plantilla, habrá que investigar su origen y depurar responsabilidades pero no usar a ningún trabajador o trabajadora como cabeza de turco pero está claro que hablamos de una instrucción impuesta en la línea del cambio de modelo que quiere llevar a cabo el Gobierno de Cantabria, con una clara apuesta por la privatización a costa de desmantelar la salud pública de los y las cántabras y de priorizar el beneficio del negocio privado”, ha añadido Cossío.

Es más, desde el sindicato se vincula esta situación con un proceso más amplio de centralización y externalización de la asistencia sanitaria, ligado, de hecho, al Área Única para elegir médico, centro y servicio que se introdujo con la modificación de la Ley de Ordenación Sanitaria de 2023 y que ya han denunciado en varias ocasiones o al convenio singular con Santa Clotilde, que también han criticado.

“La libre elección no puede convertirse en que el o la paciente tenga que elegir entre aceptar la derivación que se le impone o asumir las consecuencias porque estamos viendo cómo se centralizan recursos y se derivan prestaciones mientras nuestros hospitales pierden capacidad para atender a sus propios pacientes”

Para CCOO, esto forma parte de un cambio de modelo que prioriza la reducción de la listas de espera a costa de debilitar la capacidad de la sanidad pública y de aumentar la dependencia de centros externos y ha recordado que ya ha denunciado públicamente las derivaciones de pacientes de Campoo y Laredo a la sanidad privada, mientras existen recursos y profesionales en esos centros para realizar parte de las pruebas que han sido derivadas.

“Las listas de espera deben abordarse reforzando la capacidad de la sanidad pública y utilizando adecuadamente sus recursos económicos, no dando cantidades ingentes de dinero a la sanidad privada, así como humanos, para lo que CCOO insta a que se aborde en Mesa Sectorial los horarios, las guardias del personal facultativo y todo aquello que sea necesario para que sean los propios recursos de SCS quienes asuman la práctica totalidad de los diagnósticos, pruebas e intervenciones.

La solución no puede ser vaciar nuestros hospitales comarcales y trasladar pacientes a la privada sin garantizar antes la calidad de la asistencia y la existencia de los especialistas que necesitan”, ha concluido Cossío, que ha reclamado al SCS que garantice, antes de cualquier derivación, la existencia de especialistas, medios, calidad asistencial, información clara al paciente y el mantenimiento de su derechos a permanecer en la lista de espera pública cuando rechace una derivación a la sanidad privada y la prestación siga pendiente.

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